Finca Migjorn
Acompañando a Rafael y su familia hacia una vida más sostenible
Cuando conocí a Rafael, su pareja y sus dos hijas (de 2 y 4 años), estaban comenzando el sueño de construir una vida autosuficiente y en contacto con la naturaleza. Habían adquirido un terreno rústico en Copons, con una fuerte motivación: producir su propio alimento, vivir de manera sostenible y ofrecer a sus hijas una infancia conectada con la naturaleza.
Sin embargo, el terreno carecía de servicios básicos y no permitía construir una vivienda sólida. Tras la entrevista y la visita al lugar, mi recomendación fue clara y honesta:
En ese momento vital, el reto podía superar sus capacidades reales.
Les propuse buscar una finca que les ofreciera las condiciones mínimas para desarrollar su proyecto de forma más segura, gradual y exitosa.
Había entusiasmo, sí.
Pero también un alto riesgo silencioso: empezar por un lugar que podía exigir más de lo que su momento vital permitía.
A veces, lo más sostenible no es seguir adelante… sino elegir mejor dónde dar los próximos pasos.
Les animé a buscar un lugar que les ofreciera una base real para crecer.
Un espacio en el que la permacultura pudiera arraigar sin convertirse en una carga.
No es fácil escuchar algo así cuando los sueños están frescos.
Pero ellos lo hicieron con consciencia y valentía.
Meses después, recibí un mensaje:
Hemos vendido el terreno y comprado una finca con casa, lista para ser habitada. Juntos reconocieron que, con niñas pequeñas y poco tiempo, era esencial vivir en el lugar para aplicar bien la permacultura. Su decisión demostró valentía, madurez y coherencia.
Su motivación seguía intacta:
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Producir alimentos de calidad para autoconsumo
- Construir una vida más autosuficiente y sostenible
- Tener un hogar para sentirse seguros y poder crecer
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Ofrecer salud y naturaleza a sus hijas
- Conectar profundamente con el entorno
La nueva etapa: claridad, enfoque y visión
Durante nuestra entrevista para el nuevo proyecto, algo había cambiado: su sueño se había vuelto más claro, más sereno, y factible, así que organizamos su nueva visión en el tiempo, dándole estructura y sentido.
1–2 años: Crear base
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Adaptar la vivienda a la vida familiar
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Diseñar el terreno según criterios de permacultura
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Empezar por lo esencial de forma realista y ordenada
3–10 años: Consolidar el proyecto
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Implementar el diseño
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Producir fruta y verdura con abundancia a través del huerto familiar, el bosque comestible, gallinero y frutales.
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Construcción de un invernadero y casita para las herramientas
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Ampliar terreno si fuese necesario
10–30 años: Abundancia en ecosistema propio
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Bosque comestible maduro
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Abundancia anual para autoconsumo
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Actividades productivas: talleres, venta de alimentos, ocio, etc.
+30 años: Compartir y celebrar
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Disfrutar de los frutos del diseño
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Compartir conocimiento y experiencia
Objetivos principales
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Diseñar el terreno con los principios de la permacultura
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Crear un plan de acción claro y práctico
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Invertir de manera escalonada en el tiempo
Recursos y realidad
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500 m² cultivables, clima mediterráneo, buena insolación (Suroeste)
- Agua y energía de la red
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Casa y garaje
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Mucha motivación para llevar el proyecto a cavo
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Limitaciones de construcción en la zona
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Energía y sentido común
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Ingresos regulares para invertir en el proyecto
Más que diseño: acompañamiento honesto
El proceso con Rafael demuestra algo esencial:
La permacultura no comienza plantando árboles, sino tomando buenas decisiones desde el principio.
Acompañarles desde aquel primer terreno en Copons, hasta su finca actual, ha sido un ejemplo precioso de cómo una recomendación honesta puede transformar la dirección de un proyecto hacia un camino más viable, sostenible y feliz.
Hoy avanzan paso a paso, con una visión clara, recursos alineados y una estrategia realista.
Una reflexión final
Cada proyecto es único.
Mi labor es escuchar, acompañar y traducir los sueños en planes concretos que encajen con la realidad de cada familia.
A veces, la mejor recomendación es frenar, o dar un paso a tras, replantear y buscar un lugar más adecuado.
Eso también es diseñar.
De la visión al Diseño
Diseñar con intención es avanzar con claridad
Tras conocer en profundidad a la familia y al terreno, llegó el momento de darle forma al sueño.
El siguiente paso fue crear un diseño integral acompañado de un plan de acción claro, realista y estratégico.
Dividimos la finca en zonas de permacultura, agrupando cada elemento según su frecuencia de uso, necesidades de mantenimiento.
De este modo, lo cotidiano queda cerca, lo silvestre más lejos, y todo encuentra su sitio.
En cada zona, integramos los diferentes componentes del proyecto: huerto, bosque comestible, captación de agua, gallinero, espacios familiares, zonas de ocio, etc.
Esta estructura no es solo técnica, es una manera de ordenar la vida alrededor de lo que importa, creando un mapa visual que refleja no solo dónde estará cada cosa,
sino cómo se relacionan entre sí para generar eficiencia, armonía y abundancia.
El mapa de zonas se convirtió en una brújula visual, una guía que nos muestra, de un solo vistazo, qué hacer, dónde y cuándo, para avanzar con sentido hasta alcanzar los objetivos.
Un plan vivo que acompaña cada etapa
Para dar ritmo al proyecto, diseñamos un plan de implementación por fases.
En cada zona definimos los pasos prioritarios del primer, segundo y tercer año, así como la visión a largo plazo.
Así, cada etapa del proceso se vuelve clara, sabemos qué hacer, por qué y en qué orden.
El plan nos ayuda a responder estas preguntas con calma y fundamento.
Un camino que evita errores y sostiene la motivación
Contar con esta hoja de ruta evita improvisaciones y nos ahorra mucho tiempo, dinero, frustraciones y trabajo innecesario.
Pero, sobre todo, protege algo invaluable:
La motivación para seguir avanzando.
Porque cuando cada paso tiene sentido, cuando sabes qué viene después, cuando ves progresar tu sueño sin agotarte…, el camino se vuelve emocionante, sostenible y profundo.
El informe de su diseño, no es solo un documento, es un compañero de viaje, una guía que te recuerda dónde estás, hacia dónde vas y cuál es el siguiente paso. Una herramienta que no solo organiza sino que inspira a seguir construyendo tu sueño de vida.
Si estás explorando la posibilidad de crear un proyecto de vida en la tierra, será un placer acompañarte desde la visión hasta el diseño… y más allá.
¿Necesitas asesoramiento para tu finca o espacio?
¿Damos el primer paso? Agenda una videollamada y conversemos sobre las posibilidades de tu finca o espacio específico, como el huerto o el bosque comestible. Estaremos encantados de acompañarte desde la visión hasta la realidad.
Acompañamos a personas, comunidades y proyectos en la creación de sistemas vivos, productivos y resilientes. Consultoría, bosques comestibles y formaciones para transformar tu territorio de forma sostenible y regenerativa.